A 400 metros de distancia del Muro de Berlín, se cocinaba en “Hansa Studios” uno de los álbumes más emblemáticos del músico y compositor David Robert Jones, mejor conocido en la historia como David Bowie, uno de los músicos más grandes que han existido. Heroes es considerado por los críticos de la música como uno de sus mejores aportaciones dentro del Art Rock, aunque para otros sobresalgan obras maestras como el “The Rise and Fall of Ziggy Stardust” o el “The Man Who Sold the World”.
Algunos datos curiosos que hay alrededor de la grabación, es que Bowie desembarcó en la vieja Alemania en el momento que sufría una de sus peores crisis contra la cocaína, se alejaba de la locura pero la rozaba con los dedos y mantenía una disputa legal con su ex esposa.
Aunque a simple vista no parecía muy buena idea hospedarse en el mismo piso del toxicómano Iggy Pop, estos hechos inspiraron a Bowie para la composición del disco, el cual engloba un virtuosismo instrumental idílico, y no es para menos, pues fue elaborado en colaboración de leyendas de la talla de Robert Fripp, Tony Visconti y Brian Eno.
Durante este proyecto, Brian Eno llegó a usar sus estrategias oblicuas, una serie de aforismos en forma de cartas que él mismo realizó con Peter Schmidt, las cuales aplicaba cuando requería de una perspectiva fresca durante momentos de poca creatividad.
Aquellas sesiones de grabación berlinesas, captaron el espíritu del tiempo que se vivió durante los años setentas: un contexto decadente a finales de la guerra, donde guardias soviéticos se escabullían vigilantes en edificios, mientras la vida de noche era iluminada a través de las luces de neón de cualquier bar.
La interminable vida bohemia, los efectos de las drogas y el alcohol, llevaron a Bowie y a Visconti a recorrer los cabarets y bares de la ciudad, lugares en los que descubren a Antonia Mass, una cantante de jazz.
Esta es la historia que hay detrás de la canción “Heroes”, una fotografía que registra Bowie desde su habitación: el beso que se llevó a cabo en las cercanías del Muro del apasionado romance que se mantuvo en secreto por mucho tiempo entre Visconti y Antonia Maas.
La influencia de este disco fue tan grande que, incluso, se reflejó en la canción “Trans Europe Express” del grupo alemán de música electrónica Kraftwerk, en la que susurran: “From station to station back to Dusseldorf city/ Meet Iggy Pop and David Bowie/ Trans Europe Express, Trans Europe Express…”.
Otros datos que valen la pena mencionar es que de la serie de discos que conforman la Trilogía de Berlín: Low, Lodger y Heroes, este último fue el único que en realidad se grabó completamente en dicha capital alemana. Y que a pesar de que Bowie fue conocido por su capacidad histriónica y por su necesidad de incursionar en caminos inexplorados, en este disco no hubo alter-egos, sólo estaba él y su talento.
Después de diez años de la grabación, Bowie dio un concierto para toda una generación de berlineses divididos por los conflictos sociales, políticos y económicos del momento, por lo que “Heroes” se convirtió en un himno que representó la unificación, inclusive la cancillería alemana llegó a espetar: “Ahora estás entre los héroes. Gracias por contribuir a derribar el Muro”.
Se trata de un álbum que trascendió el pensamiento de toda una época, por lo que héroes como Bowie hoy siguen vivos y recordados en la memoria de la colectividad.
Me parece un post bastante insustancial, la verdad. Dice todo lo que buen hijo de vecino ya sabe. Qué tonto!