Una fusión sin precedentes
Floating continúa su exploración sonora al entrelazar el death metal tradicional con elementos de post‑punk y gótico de los años 80, resultando en una propuesta que sorprende por su coherencia interna y fuerza emocional visualizada en Hesitating Lights.
Lejos de parecer un collage caótico, las texturas de synth, los riffs cadenciosos y los growls ofrecen una experiencia madura, que fluye con intención, sutileza y una fragilidad inusual para el género.
Evolución respecto al debut
En comparación con su debut The Waves Have Teeth (2022), este álbum revela a Floating más seguros y refinados. Han logrado balancear cada elemento inmerso en la canción, sin que ningún fragmento opaque a otro, algo clave en su sonido híbrido
La producción tiene más claridad —aunque no pulida hasta volverse predecible— y cada canción se siente cuidadosamente diseñada para destacar de manera única.
Canciones destacadas
- “I Reached the Mew”: comienza como un tema gótico minimalista con riffs cargados de melancolía, antes de estallar en ritmos frenéticos. Un contraste poderoso y un microcosmos del sonido del álbum.
- “Grave Dog”: riffs discordantes y rápidos cambios de ritmo entre death metal y melodía post-punk, con la batería bordeando lo jazzy en intensidad.
- “Cough Choir”: inicia como un synthwave sombrío con voluptuosidad y se convierte en un groove pulsante donde los growls aportan drama emocional.
- “Hesitating Lights / Harmless Fires”: una pieza de dos actos que parte en atmósfera introspectiva para derivar en un clímax agresivo, con melodías inquietantes y riffs contundentes.
- “Still Dark Enough” y “The Waking”: cierran con densidad emocional, riffs góticos impregnados de melodía e intensidad desbordada que cierran el álbum con un aire de misterio y belleza oscura.
Características sonoras y concepto
Floating rescata la influencia oscura de bandas como The Cure o Fields of the Nephilim, y la fusiona con la agresividad de death metal clásico. El resultado es un paisaje sonoro que oscila entre lo lúgubre del gótico y la brutalidad frontal del metal extremo.
A lo largo del disco, predominan grooves post‑punk revitalizados con programación sintetizada, sin perder la crudeza de la percusión ni la rabia de los riffs estructurados.
Estética visual
La portada, a cargo de Påhl Sundström, refleja la tensión del sonido: una figura corpórea abstracta y texturizada en tonos húmedos y oxidados. Su estética evoca tanto el horror visceral del death metal como el dolor poético del gótico Noob Heavy+2Entornos Disonantes+2mystificationzine.com+2.
Conclusión
Hesitating Lights es una obra audaz y cautivadora. Floating logra una calidad artística rara en la escena underground: un death metal que no aturde solo con volumen, sino que construye atmósferas, provoca reflexión y ofrece belleza en lo oscuro. El álbum se convierte en un laberinto emocional donde la disonancia orgánica y la melodía oscura conviven con elegancia.
Una apuesta entregada, innovadora. Para quienes buscan un acercamiento refinado al death metal que se niegue a ser predecible.
