Vocera: Elsa Joseph
Bahidorá se realiza en Las Estacas. ¿Qué acciones realizan para optimizar el impacto ambiental?
Trabajamos en conjunto con el equipo de sostenibilidad del parque Las Estacas para cumplir con su Manual para Eventos y reducir al máximo nuestro impacto en el entorno. Algunas de las principales acciones que implementamos son:
- Ubicación de escenarios: Los reubicamos cerca de los humedales, lejos de las zonas más sensibles del río, para proteger su ecosistema.
- Control de ruidos y luminarias: Respetamos horarios y límites de decibeles cerca del río y limitamos el uso de luces para no afectar a la fauna.
- Prohibiciones ambientales: No permitimos el uso de vegetación artificial, confeti de papel o plástico, humo de colores, brillantina, joyas plásticas ni fuegos artificiales, porque estos productos tardan mucho en degradarse en el ecosistema o contaminar el río.
- Cuidado del agua: No se aceptan bloqueadores con ingredientes dañinos para el ecosistema acuático, como oxibenzona, benzofenona, entre otros.
- Huella de carbono: Contamos con opciones vegetarianas en puestos de comida que mantienen el mismo valor nutritivo que las opciones cárnicas. Además ofrecemos transporte compartido Bahidorá para ir y venir del festival.
- Reciclaje y residuos: Instalamos islas de contenedores para separar vasos, vidrio, latas, PET y residuos orgánicos, que luego podemos reciclar o compostar.
- Acceso a agua: Ofrecemos bebederos gratuitos para disminuir el uso de botellas plásticas.
Estas acciones reflejan nuestro compromiso con cuidar y respetar el bello entorno natural que nos acoge en Las Estacas.
¿Cómo involucran a los asistentes en prácticas sostenibles durante el festival?
En Bahidorá vemos el festival como una plataforma de música, arte y conciencia. Para nosotros, Bahidorá funciona como una pequeña sociedad temporal donde podemos practicar y promover hábitos que consideramos positivos para la comunidad y para el entorno natural que nos recibe.
Para comunicar estas prácticas, utilizamos señalética en sitio, contenido en redes sociales, y mensajes que explican tanto nuestro programa de sostenibilidad como la enorme riqueza natural de Las Estacas; destacando ahora el proyecto de los humedales.
La forma de involucrar al público parte de un mensaje central: cada acción cuenta. Un vaso que llega al contenedor para residuos correcto es un vaso que se recicla; una colilla colocada en un colillero es una colilla menos contaminando el río.
Ejemplos concretos de cómo invitamos a la comunidad a participar:
- Movilidad compartida: los motivamos a llegar en transporte compartido, ya sea en coche con más personas o en los autobuses oficiales Bahidorá.
- Reducción de plásticos: los invitamos a llevar su termo y aprovechar los bebederos gratuitos para evitar el uso de botellas desechables.
- Segregación: promovemos la separación de residuos en las islas de contenedores distribuidas por todo el festival.
- Difusión de información: organizamos pláticas y actividades de sensibilización sobre el ecosistema de Las Estacas para que entiendan por qué este espacio es tan especial y por qué debemos cuidarlo.
En resumen, buscamos que las personas además de disfrutar del festival, también se sientan parte activa de los valores de la comunidad y los puedan llevar a casa.

¿Qué desafíos ecológicos enfrentan año con año?
Un reto bien importante que enfrentamos cada año es reducir el uso de plástico, ya que por su bajo costo y practicidad, muchas veces parece imposible eliminarlo por completo. Aunque ya hay muchas opciones más sostenibles, no siempre es sencillo implementarlas rápido debido a presupuestos, disponibilidad o tiempos de producción. Pero no nos rendimos: cada año logramos reemplazar más materiales y mejorar nuestros procesos.
También, tecnologías más verdes, como generadores con biodiesel o fuentes de energía más limpias, todavía no están tan accesibles en México, así que estamos en la búsqueda constante de alternativas. Los baños secos, por ejemplo, son una opción más ecológica, pero en Las Estacas contamos con infraestructura ya instalada, así que por ahora los baños tradicionales siguen siendo necesarios para que todos tengamos una buena experiencia.
Por eso, año con año hacemos estudios para balancear bien las opciones y seguir avanzando en soluciones que sean viables en todos los sentidos —ambiental, económico y social— y así enfrentar los desafíos ecológicos que vienen en el camino.
¿De qué manera evalúan el impacto en flora y fauna local, especialmente en un espacio con cuerpos de agua sensibles?
Evaluamos nuestro impacto en la flora y fauna de Las Estacas trabajando de manera muy cercana con Enrique Saravia, director de sustentabilidad del parque y responsable de conservar y fortalecer la biodiversidad del área. Bajo su guía, alineamos los objetivos de sostenibilidad del festival con las metas de conservación del parque y adaptamos nuestras decisiones —desde el layout hasta los horarios y niveles de audio— para proteger especialmente las zonas más sensibles, como el río.
Es un trabajo constante de monitoreo, ajustes y colaboración para asegurarnos de que la presencia del festival genere el menor impacto posible en el ecosistema.
¿Cómo manejan el sistema de residuos durante el festival?
En Bahidorá manejamos los residuos a través de un proceso organizado en tres etapas.
Antes del festival, promoviendo compras verdes y asegurándonos de que los desechables utilizados por alimentos y bebidas sean de grado ecológico. También diseñamos junto con el equipo de limpieza el plan de manejo de desechos y la infraestructura necesaria para recuperar la mayor cantidad de residuos con potencia al volver a usarse.
Durante el festival, nuestro equipo de limpieza mantiene el parque reluciente al mismo tiempo que hay un equipo recuperando los residuos valorizables, siempre supervisado por el equipo de sostenibilidad. Para facilitar esta labor, colocamos 91 contenedores para separar residuos orgánicos, inorgánicos y reciclables, 120 aros con bolsas para residuos mixtos y más de 100 colilleros, además de centros de acopio en puntos clave como proveedores, estacionamiento y la zona de humedales.
Después del festival, realizamos un barrido minucioso para retirar cualquier objeto peligroso y asegurarnos de entregar el parque en excelentes condiciones. Finalmente, transportamos los residuos a sus destinos correspondientes y registramos sus volúmenes o pesos para integrarlos al reporte de resultados.

El uso del río y áreas acuáticas es parte central de la experiencia. ¿Qué medidas se aplican para proteger la calidad del agua durante el festival?
Cuidar el río es una de nuestras prioridades, porque es parte esencial de lo que hace especial a Bahidorá. Por eso aplicamos varias medidas para proteger la calidad del agua durante el festival:
1. Mantenemos las construcciones lejos del río
A propósito reubicamos los escenarios y cualquier estructura pesada lejos del agua. Así evitamos que andamios, vehículos, decoraciones o luminarias terminen afectando el ecosistema.
2. Prohibimos productos que dañan la vida acuática
Pedimos a los asistentes no usar bloqueadores con ingredientes como oxibenzona u octinoxato, ya que son muy dañinos para el río y las especies que viven en él.
3. Evitamos materiales que pueden contaminar
No permitimos confeti, brillantina, vegetación artificial ni humo de colores, porque incluso pequeñas partículas pueden acabar en el agua y causar daño.
En resumen, buscamos que todas y todos puedan disfrutar del río mientras lo cuidamos juntos, asegurándonos de que siga siendo un espacio limpio, sano y hermoso para las próximas ediciones.
¿Han observado un cambio en la conducta ambiental de los asistentes con los años?
Según las encuestas del año pasado, más del 90% de los asistentes están conscientes de nuestras prácticas sostenibles. Esto se refleja en cómo interactúan con el parque, mostrando un sentido de pertenencia y respeto por la Tierra, sus plantas y animales. Es bonito ver que cada año más personas se sienten parte de ese cariño y cuidado por el planeta, todo en un espíritu de comunidad y amistad.
¿Qué tecnologías o prácticas sostenible les gustaría implementar en próximas ediciones?
Nos encantaría crear un espacio con una barra circular donde los materiales puedan usarse una y otra vez, como vasos lavables en lugar de desechables, para reducir al máximo los residuos. También soñamos con usar más energías renovables y alimentar las plantas de luz con biodiesel. Además, queremos invitar a más organizaciones ambientales y sociales para que participen en la creación de mensajes que inspiren a todos a cuidar nuestro planeta.
¿Cómo imaginan a Bahidorá en 5 ó 10 años?
Visualizamos que siga siendo un espacio que deje un verdadero legado para la comunidad, como una plataforma que fomenta la conciencia ecológica. Que cada persona que pase por el festival lleve esas acciones a su vida diaria y así juntos generar una ola grande de cambio, una masa crítica que actúe por un mundo más sostenible.
