En una época donde el ruido mediático ensordece las voces de quienes más necesitan ser escuchados, la música vuelve a ocupar su sitio como lenguaje de conciencia, consuelo y combate. El pasado mes, el reconocido artista, productor y pensador británico Brian Eno, convocó un concierto benéfico bajo el nombre “Together for Palestine”, un gesto sonoro y político que reunió a músicos de distintas latitudes para alzar la voz en favor del pueblo palestino.
Este próximo 17 de septiembre se celebrará “Together for Palestine”, un concierto benéfico en el Wembley Arena de Londres, con el objetivo de recaudar ayuda humanitaria para Gaza a través de la organización Choose Love.
“El arte debe decir lo que otros callan”, escribió Eno en su cuenta de Instagram, donde anunció el concierto y publicó una carta abierta en la que denuncia la complicidad global con el genocidio en curso. “Hay artistas que no han dicho nada por miedo a que les cierren puertas o por temor a ser cancelados. Yo mismo me reprocho no haber hablado antes”, confesó. En el mismo texto, cita los informes de organizaciones como Amnistía Internacional y Médicos Sin Fronteras, que desde hace meses describen la situación en Gaza como una masacre sistemática de civiles. “Esto no puede continuar”, resume el músico, como consigna y como llamado.
Celebrado en el Troxy de Londres, este evento no es solo un espectáculo, sino una declaración ética. Eno —quien desde hace años ha sido crítico del rol de las potencias occidentales en Medio Oriente y abiertamente defensor de la causa palestina— hizo de la curaduría del concierto un acto de posicionamiento cultural.
Además de las presentaciones musicales, el evento incluye intervenciones visuales y discursos que recordaron las condiciones de vida en Gaza y Cisjordania, así como la urgencia de visibilizar las voces palestinas más allá del sensacionalismo noticioso. Todos los fondos recaudados fueron destinados a organizaciones independientes que brindan apoyo médico, psicológico y alimentario en territorios ocupados.
Más allá del altruismo, “Together for Palestine” fue un recordatorio del potencial transformador del arte. En palabras del propio Brian Eno: “La música puede crear espacios de empatía donde la política ha fallado.”
En un mundo donde la cultura a menudo se ve seducida por la neutralidad rentable, eventos como este devuelven al arte su filo original: el de la resistencia.
Brian Eno: entre la música y el activismo
Brian Eno, quien desde los años 70 ha marcado la historia de la música como pionero del ambient, colaborador de David Bowie, U2, Talking Heads y Coldplay, ha sido también un activista constante. En 2002 fundó Stop the War Coalition, y en 2021 fue uno de los impulsores de Musicians for Palestine, un movimiento que llama al boicot cultural al estado israelí hasta el fin de la ocupación.
En declaraciones para la prensa antes del concierto, Eno dijo:
“La música tiene el poder de movilizar emociones y comunidades. Este concierto no es solo un acto de recaudación; es un acto de testimonio y resistencia.”
Eventos similares y su importancia
“Together for Palestine” se inscribe en una tradición de conciertos benéficos con carga política: desde Live Aid (1985) hasta Hope for Haiti (2010) o el Concert for Bangladesh (1971) organizado por George Harrison. Sin embargo, en el clima geopolítico actual, marcado por una polarización cada vez más profunda en torno al conflicto palestino-israelí, la realización de un evento tan explícitamente alineado con la causa palestina marca un punto de inflexión en el compromiso político de la comunidad musical internacional.
Este evento ha sido aplaudido por colectivos como Artists for Ceasefire y Boycott, Divestment and Sanctions (BDS), quienes lo consideran una muestra contundente del poder de la cultura como herramienta de transformación.
Reflexión final
Con Brian Eno al frente, este evento consolida una vez más el rol de los artistas como agentes activos en las luchas sociales más urgentes de nuestro tiempo.
