En una metrópoli que nunca guarda silencio, donde el asfalto parece devorar cualquier rastro de origen, surgen proyectos que deciden usar ese ruido como lienzo. Tigres los Secretos es, quizás, uno de los ejercicios de síntesis más honestos que ha parido la escena del indie pop mexicano en años recientes. Detrás de este nombre se encuentra el universo creativo de Salvador Güereña, un compositor y productor que ha sabido transformar la soledad del estudio en un manifiesto colectivo que hoy resuena con fuerza en las calles de la Ciudad de México.
La identidad sonora de este proyecto no nació ayer. Sus raíces se hunden en el SoundCloud de 2013, donde Salvador comenzó a trazar un lenguaje de pop ecléctico y estructuras que desafiaban la norma. Hoy, esa búsqueda ha madurado en una alineación sólida: Emilio Ponce (batería), Manuel Galván (guitarra melódica), Daniel Nicolás (bajo) y el propio Salvador (voz y rítmica). Juntos, presentan “Deportivo”, el primer sencillo que abre las puertas de su EP debut, Animales y Ciudades.
“Deportivo” es una power ballad que se aleja de los lugares comunes. Compuesta en Mazatlán, Sinaloa, durante el 2021, la canción es una superviviente nata; resistió el paso del tiempo y las mutaciones artísticas hasta consolidarse como la pieza clave del repertorio. Es una pista bañada en capas de guitarra y un reverb que se siente como la bruma matutina de la ciudad, donde la desilusión y la esperanza libran una batalla constante.
Lo que hace que Tigres los Secretos destaque en el radar underground es su obsesión por la textura. Durante un año de grabación, transitando entre estudios profesionales y home studios, Salvador y el ingeniero Edu Sahe acuñaron un concepto que define perfectamente su sonido: el “Hi-Lo-Fi”. Es la elevación de la estética orgánica y cruda hacia estándares de alta fidelidad, una broma interna que terminó por convertirse en una firma sonora impecable.
A través de las seis canciones que componen el EP, el proyecto disecciona la presencia de la naturaleza dentro de nuestro entorno gris. Tigres los Secretos nos plantea una verdad incómoda pero fascinante: la tensión entre la civilidad que aparentamos y el instinto que nos domina. Con “Deportivo” como punta de lanza, el proyecto nos recuerda que, incluso bajo las luces de neón, nuestra faceta más salvaje sigue siendo, en última instancia, inevitable. Es pop con sustancia, hecho por y para quienes encuentran belleza en la fricción de la urbe.
