En un territorio donde el sonido se diluye hasta convertirse en atmósfera, Abul Mogard y Rafael Anton Irisarri encuentran un punto de convergencia con Where Light Pauses In The Silence Of The Sun, un álbum colaborativo que se mueve entre la contemplación, la abstracción y una profunda sensibilidad emocional.
Black Knoll Editions lanzará Where Light Pauses In The Silence Of The Sun el 26 de junio de 2026.
Autor de la foto de portada: Alessio Pizzacannelli.
Dos visiones que dialogan en la quietud
Por un lado, Mogard ha construido una discografía marcada por la nostalgia y el deterioro sonoro, trabajando con texturas que parecen emerger de memorias fragmentadas. Por el otro, Irisarri ha desarrollado un lenguaje propio dentro del ambient contemporáneo, donde la reverberación, el ruido y las capas densas generan paisajes inmersivos de gran carga emocional.
En este nuevo trabajo, ambos lenguajes no chocan: se entrelazan.
El resultado es una obra que evita el protagonismo individual y apuesta por una construcción conjunta donde cada elemento respira con paciencia. Aquí no hay clímax evidentes ni estructuras tradicionales; lo que hay es una exploración del tiempo, de la suspensión y de los pequeños cambios que ocurren casi imperceptiblemente.
La luz como fenómeno sonoro
El título del álbum no es gratuito. Where Light Pauses In The Silence Of The Sun sugiere una paradoja: la luz deteniéndose, el sonido transformándose en silencio. Y esa idea atraviesa toda la obra.
Las composiciones avanzan lentamente, con drones expansivos, capas granuladas y una sensación constante de disolución. Hay momentos en los que la música parece evaporarse, dejando apenas rastros, como si el silencio también formara parte activa de la composición.
No es un disco que busque llenar el espacio, sino todo lo contrario: lo redefine.
Escuchar como acto consciente
En tiempos de consumo acelerado, este álbum propone una experiencia distinta. Requiere atención, paciencia y disposición. No hay hooks ni momentos inmediatos; hay procesos, transiciones y una narrativa que se revela poco a poco.
Es música que dialoga con la tradición del ambient más introspectivo, pero que también se siente contemporánea en su tratamiento del sonido y su sensibilidad estética.
Un encuentro natural
La colaboración entre Mogard e Irisarri no se siente forzada ni oportunista. Más bien, parece inevitable. Ambos comparten una visión del sonido como materia maleable, como espacio emocional y como herramienta para explorar la memoria y la percepción.
Where Light Pauses In The Silence Of The Sun no busca impresionar. Busca permanecer.
Un refugio en el ruido
En un panorama saturado de estímulos, este disco funciona como un refugio. Un lugar donde el tiempo se estira y donde la escucha se convierte en una experiencia casi física.
No es música para todos, y ahí radica parte de su valor. Es una obra que exige, pero también recompensa.
Y en ese equilibrio —entre exigencia y belleza— es donde este encuentro encuentra su verdadera fuerza.
