Conversamos con Luisa Almaguer sobre Miljillo, la memoria, la identidad, su transformación artística y una década de música que la ha llevado mucho más lejos de aquel primer EP.
Miljillo, el primer EP de Luisa Almaguer, fue publicado originalmente en 2016, aquel trabajo de 6 canciones nació desde la independencia más absoluta: Luisa lo realizó prácticamente sola, construyendo una obra atravesada por la vulnerabilidad, la memoria, la identidad y una sensibilidad que desde entonces ha hecho de su música una experiencia profundamente personal.
Diez años después, Miljillo no solamente permanece. Regresa convertido en una pieza capaz de dialogar con la artista que Luisa es hoy y hablar de su honestidad y de cómo se conecta con sus canciones al día de hoy, sin desapegarse de sí misma.
Para Depósito Sonoro conversamos con Luisa sobre este regreso y sobre lo que significa volver a encontrarse con una obra creada desde un lugar completamente distinto al presente.
Volver a escuchar a la persona que fuimos
Una de las preguntas inevitables al hablar de Miljillo diez años después es qué sucede cuando una artista vuelve a escuchar aquello que hizo una década atrás.
En nuestra conversación, Luisa habla sobre la relación que mantiene actualmente con aquellas canciones y sobre la distancia —emocional, artística y personal— que existe entre la persona que creó el EP en 2016 y la artista que hoy se encuentra detrás de trabajos como Mataronomatar (2019) y WEYES (2024).
Porque escuchar Miljillo en 2026 implica también escuchar el origen de una trayectoria que posteriormente se expandió hacia distintos territorios sonoros y artísticos.
Una década de transformación
Desde aquel primer EP hasta ahora, la carrera de Luisa Almaguer ha crecido de manera considerable.
En estos diez años ha publicado tres trabajos fundamentales, ha colaborado con artistas internacionales, ha participado en proyectos como Africa Express y ha compartido escenario con artistas de renombre.
También ha llevado su música fuera de México, incluyendo una segunda gira por Europa durante 2026, con presentaciones en festivales internacionales como Roskilde, Pohoda y Clandestino.
Pero quizá uno de los elementos más interesantes de su trayectoria sea que este crecimiento no ha significado abandonar la esencia experimental e íntima que caracterizó sus primeros trabajos.
Por el contrario, cada nueva etapa parece ampliar el universo que comenzó a construir con Miljillo.
Lo que viene para Luisa Almaguer
La conversación también mira hacia adelante.
Luisa se encuentra trabajando en nueva música y preparando lo que será su siguiente etapa creativa. Entre sus proyectos recientes destaca además su colaboración con Damon Albarn, quien participa como productor de su próximo disco.
Así, Miljillo aparece hoy como un punto de partida que todavía tiene cosas que decir.
Quizá esa sea una de las mejores maneras de medir la vigencia de una obra: no por cuánto se parece al presente, sino por cuánto sigue siendo capaz de provocar preguntas.
Diez años después de aquellas seis canciones hechas de manera autodidacta, Luisa Almaguer continúa explorando los límites entre música, identidad, memoria y experiencia personal.
Ya puedes ver la conversación completa con Luisa Almaguer en el canal de YouTube de Depósito Sonoro.
