Depósitio Sonoro

Entrevistas

Entrevista con Javiera Mena: una inmersión emocional hacia la vulnerabilidad sonora

En un punto donde la madurez artística y la introspección se cruzan, Javiera Mena nos cuenta en entrevista sobre Inmersión, su sexto álbum de estudio y quizás el más personal hasta la fecha.La artista chilena, referente del pop electrónico latinoamericano, decide ahora mirar hacia adentro: dejar que la emoción, la calma y la transparencia sustituyan la energía sintética de sus anteriores producciones. En este nuevo viaje, Javiera se aleja del pulso nocturno y bailable que marcó discos como Otra Era o Espejo, y se adentra en un territorio más orgánico y contemplativo.Las canciones de Inmersión respiran con naturalidad: hay balada, soul, bossa nova y arreglos de cuerda que dialogan con una sensibilidad de los años 70, todo sostenido por melodías suaves que irradian serenidad. El álbum está compuesto por 10 temas, entre ellos los sencillos “Volver a llorar”, “Entropía” y “Mar de Coral”, este último con la colaboración de Santiago Motorizado, líder de Él Mató a un Policía Motorizado.“Mar de Coral” es una de las joyas del disco: una reflexión sobre la distancia emocional y el amor que persiste incluso en la separación.Como los polos opuestos, la canción plantea la aceptación de lo irreconciliable con una ternura melancólica que se siente honesta y humana. Musicalmente, Inmersión fue coescrito junto a LUICHI, integrante de la banda española Cupido, y coproducido por Isidro Acedo, Pablo Stipicic y la propia Mena.

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Entrevista a Damián Anache, entre la expresión artística y la tecnología electrónica digital

Uno de sus puntos de partida de Damián fue el interés por una comunión entre la expresión artística y la tecnología electrónica digital, algo propio de este presente, de esta era. Cuando empezó esa búsqueda, hace más de 15 años, como público le aburría ver a alguien en el escenario, casi inmóvil detrás de la pantalla de una laptop, incluso tiempo después de que Kraftwerk ya había puesto a sus carismáticos maniquíes en coreografías mecánicas. En estos conciertos del siglo XXI, si bien conectaba con la música, sentía que se desaprovechaba la presencia física y corporal del intérprete. Para él, sumarle el valor de lo espontáneo y fortalecer la presencia del cuerpo es indispensable. Desde ese lugar, que la electrónica sea “en vivo” fue uno de sus ejes clave de este proyecto. La paleta sonora se fue construyendo en un ida y vuelta entre imaginación, planificación, improvisaciones y reajustes, aprovechando las posibilidades de interacción física con los instrumentos que programaba y las partituras que dibujaba. Que ocurriera en estudio o en escenario pasó a ser secundario; en todo caso, el estudio le ofrecía la posibilidad de un cuidado mayor en cada detalle sonoro, al menos para las versiones del disco, que son sólo una ejecución de un momento particular de estas piezas. Respecto a las etiquetas, lo de “dark ambient” no fue una búsqueda deliberada, sino una consecuencia. Alguien que escuchó el disco antes de publicarlo le dijo que lo percibía dentro de esa categoría, y le pareció una referencia clara para la comunicación. Con “noise” y “electroacústico” sucedió algo similar: funcionan como rótulos musicales y también como un señalamiento del tipo de sonidos y tecnologías que exploro, así que cumplen una doble función. 1.Hola Damián, ¿qué papel juega la improvisación frente a la estructura premeditada en este álbum?Algo de esto ya lo adelanté en la pregunta anterior, pero puedo sumar que mis antecedentes en esta línea tienen que ver con ideas desarrolladas a mediados del siglo pasado, como la indeterminación o la música intuitiva, según las llamaban Cage o Stockhausen. Más allá de ofrecer una obra abierta, lo que me interesa es dar lugar y valor a la instancia de ejecución, que en las artes electrónicas a veces se reduce a una simple recreación o funciona sólo a niveles macroformales. Cuando hablo de incidencia macroformal me refiero a que, por ejemplo, se sube o baja el volumen de un instrumento o grupo de sonidos, o se encienden y apagan loops que se repiten siempre igual, cambiando solo la cantidad de repeticiones. Acá busqué que la incidencia se evidencie hasta en la síntesis misma de los sonidos. En mi caso, el intérprete y el compositor somos la misma persona, pero durante la etapa de investigación para este trabajo también convoqué a músicos para que interpretaran mis piezas y así estudiar su grado de incidencia en las versiones. Esa experiencia me enriqueció mucho y me llevó a redefinir la notación, relegando más decisiones durante la escritura. Después de varios años de idas y vueltas, encontré un balance que me resulta satisfactorio. Creo haber alcanzado piezas que conservan su identidad en sus distintas ejecuciones, pero que a la vez son lo suficientemente abiertas e indeterminadas como para que incluso a mí me resulte difícil tocarlas dos veces de la misma manera. 2. El disco parece tener una respiración propia, con transiciones largas y climas densos. ¿Buscabas generar una experiencia de escucha inmersiva o más bien introspectiva?Busqué generar una experiencia que sea inmersiva e introspectiva a la vez. Por un lado, algo cerrado y reservado, que invita a una escucha profunda, atenta y concentrada. Pero al mismo tiempo, quería que ese espacio estuviera conectado con el afuera, con un ambiente que no sea totalmente amable ni cómodo, que también tenga sus asperezas y texturas duras. Intenté explorar una tensión que, aunque tiene cierta calidez cercana, no es necesariamente dulce, suave ni amable. Desde lo técnico-tecnológico, también hay un abordaje “inmersivo”, mas allá de lo poético. La espacialización la implementé con técnicas multicanal/ambisonic desde la definición propia del funcionamiento de los sintetizadores, buscando ubicar los sonidos (o sus partes internas por seprado) más allá de las posibilidades del eje estéreo tradicional, lo que me permitió controlar con precisión el campo sonoro total. 3. En términos técnicos, ¿qué recursos y procesos de grabación fueron determinantes para capturar el carácter del directo?El registro de la señal de audio está hecho directamente desde la salida interna de los instrumentos que diseñé y programé para cada pieza en Pure Data. La reverberación y las simulaciones espaciales las generé por software. Usé solo los parlantes para monitorearme durante la ejecución, lo que me permitió lograr un audio bastante limpio. Parte de la producción y algunos registros los hice en el CMMAS (Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras), lo que me dio acceso a equipos y tiempo de residencia para terminar de definir las piezas y, principalmente, el trabajo con la espacialización del sonido en un sistema surround.Por otro lado, la idea de “directo” está trabajada desde la concepción misma de cada composición, como vengo comentando. Una cuestión que me parecía interesante para la reunión de las piezas en el disco es la transición imbricada entre cada una, ese fundido cruzado que refleja cómo pienso la puesta en escena de este repertorio en concierto. Me gusta esa unidad del recorrido, que pasa gradualmente de una estación a otra, sin el espacio habitual de silencios entre los tracks. En todo caso, los silencios están dentro de cada composición, pero contenidos por la tensión interna de cada una, y no como separadores. 4. Hay una clara convivencia de glitch, minimalismo y drone. ¿Cómo dialogan para vos estas corrientes dentro de un mismo relato sonoro?Creo que el minimalismo y el drone están muy cercanos y emparentados. Pienso, por ejemplo, en Trio for Strings (1958) de La Monte Young, una pieza clave para ambas etiquetas. La tomo no sólo como obra canónica, sino también como ejemplo de cómo la tensión

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5 ilustradores sobresalientes mexicanos que debes conocer

En Depósito Sonoro comenzaremos una serie de publicaciones para visibilizar a creativos que trabajan en torno al mundo de la música desde diferentes ramas. Comenzamos con 5 ilustradores mexicanos que están redefiniendo el vínculo entre música y arte visual, que enriquecen el panorama musical con su trazo y creatividad. La música no solo se crea desde el sonido, también hay quienes la construyen desde la imagen. Conocer su trabajo. Mike Sandoval (mike_sandoval_) Por supuesto, y lo tengo clarísimo. Después de siete tortuosos años trabajando en publicidad, mi alma estaba deshecha. A raíz de que me despidieron de la última agencia en la que trabajé, decidí tomar las riendas de mi vida y, de una vez por todas, dedicarme a lo que siempre había querido: Ilustrar y que me pagaran por ello. Esto no se dio de la noche a la mañana, estuve generando una cartera de clientes previo a mi despido, trabajando con bandas de la escena local, lo cual me permitió tener un portafolio de proyectos reales que me sirvió para buscar cosas más grandes a las que ahora podría dedicarles mi atención por completo sin tener un trabajo de oficinista. Dante (sr._oper) Fue en la prepa, el skate y la música siempre han sido una fuerte influencia y fuente de inspiración para mi, recuerdo que uno de mis mejores amigos que se llama Victor me empezó a pasar discos de bandas como Nofx, No use for a name, Lagwagon, MXPX entre otras, lo que llamo mi atención fueron las portadas de algunos discos que eran totalmente ilustradas y la musica estaba muy enfocada al skate lo cual se me hizo una combinación brutal. Desde ahí supe que era lo que quería estudiar y dedicarme profesionalmente. Ratta Rodríguez (ratta_rodriguez) Los puntos decisivos fueron 2, cuando el buen Rodado Ponchado Rekordz trajo a Mamá Ladilla, una banda española a tocar a México (2016) y fue mi primer gig poster, el segundo fue con Mercadorama, ya que intenté hacer una propuesta para Maximum the Hormone y su show en el Knotfest pero nunca pude contactarlos, ahí Mercadorama conoció mi trabajo y me se armó un póster para Foo Fighters y QOTSA en Brasil, de ahí despegó todo. Salvador Verano C. (amordeveranostd) La música siempre ha estado bien presente en mi vida y ha sido una de mis pasiones; en la adolescencia aprendí a tocar la guitarra eléctrica y llegue a tener una banda con mi hermano y amigos, mi sueño era estar de gira y tocar , sin embargo la banda no prospero y eventualmente estudie diseño gráfico, un poco por la influencia de otros amigos diseñadores que tenían bandas y ellos eran los encargados de diseñar el flyer o la mercancía. Ya estudiando diseño gráfico descubrí el mundo de la ilustración y me enamoré de ello así que empece a realizar mis primeras ilustraciones, algunas de ellas influenciadas por la música. Posteriormente realice fan arts de bandas nacionales con las que crecí y así me fui a dando a conocer nacionalmente llegando a tener mis primeras comisiones y poco tiempo después también internacionalmente con la ayuda del internet hasta que conocí al colectivo Mercadorama por allá del 2017, descubrí el mundo del gigposter y me abrió muchas puertas. Alan Porter (@alan_porterrific) Desde que estudié la carrera de diseño publicitario siempre quise diseñar carteles, portadas y materiales gráficos para proyectos musicales. Estuve trabajando en agencias de publicidad y siempre que podía trataba de realizar trabajos que se fueran acercando a esta meta, en una agencia mi director creativo me presentó a Ahmed Bautista (director de Mercadorama, colectivo de artistas gráficos que se deidca a hacer carteles y merch para la industria musical) para colaborar en un proyecto relacionado al aniversario de México 68 que tiene una estética que ha sido inspiración y referente para mí estilo gráfico. Posteriormente a este proyecto hablé con Ahmed para poder mandar propuestas para hacer carteles para bandas y él me pidió que armara un book con ejemplos de mi trabajo para así poderme meter al pool de artistas del colectivo Mercadorama. Mike Sandoval (mike_sandoval_) Creo que mi estilo es una mezcla de muchas cosas: los cómics, el cine de terror, cientos de ilustradores y artistas e incluso la gráfica del skateboarding han servido como mis influencias. Dante (sr._oper) En esos años cuando empezába a crear cosas tenía como referentes a Seher One, Dr. Alderete, Saner, Mr. Kone, creo que son de los artistas y diseñadores que fueron una fuente de inspiración en esos primeros años y que sigo tendiendo como referentes ya que se mantienen vigentes y con mucha frescura en sus propuestas. Ratta Rodríguez (ratta_rodriguez) Una de mis influencias y de los primeros posters que compré, fue uno de Kraken para Black Sabbath en 2013, ese me influenció mucho para hacer lo que hago. Y artistas son muchos pero entre los que recuerdo ahorita mismo son Paul Romano, Shepard Fairey o Yōji Shinkawa. Los videojuegos también son gran influencia por todo el concept art y la dirección de arte atrás de ellos. Salvador Verano C. (amordeveranostd) En un principio descubrí el trabajo del Dr Alderete y me voló la mente su estilo que conectaba la música surf con la cultura popular, las luchas, etc y después me atrapó el arte de ilustradores mexicanos como Smithe y Mike Sandoval así como otros ilustradores extranjeros como Kevin Tong, Ken Taylor, Pedro Correa, Coop, Tara Mcpherson y de igual forma corrientes artísticas como el surrealismo, el pop art, art nouveau así como el arte popular mexicano. Alan Porter (@alan_porterrific) Desde la preparatoria empecé a ser muy fan de la banda Pearl Jam, que es una de las agrupaciones musicales estandarte en el movimiento del “Gig Poster” o póster de concierto y los Ames Bros. son unos de los artistas gráficos más importantes o que más carteles han diseñado para dicha banda entonces ellos han sido gran inspiración en mi carrera como cartelista sin dejar de lado a otros exponentes como Blumoo, Ken Taylor, Santiago Pozzi, Quique

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Entrevista a Brisa Vázquez, cofundadora de Tutti Frutti

En una charla abierta y llena de energía, Brisa Vázquez —cofundadora de Tutti Frutti, proyecto que une música latinoamericana — y actual baterista de Los Ezquisitos, comparte con Depósito Sonoro su visión sobre este lugar que tuvo sus puertas abiertas del año 1985 a 1992. La entrevista, conducida por Iván Luna Luna, explora la historia de este lugar. Su paso por Tutti Frutti —plataforma que surgió con la intención de celebrar la diversidad sonora latinoamericana— le mostró el valor de generar comunidad desde el latido musical, una lección vital para su carrera. Existen antros que marcan la vida nocturna de una ciudad. En la de México existió un pequeño bar entre los 80 y los 90 donde se armaba el aquelarre los fines de semana: el Tutti Frutti. Hoy los documentalistas Laura “Loretta” Ponte y Alex Albert buscan producir un documental con Danny Yerna y Brisa Vázquez, los artífices del también llamado “templo del underground”.    En ese tembloroso año de 1985, cuando la ciudad bailó, quienes la atravesábamos hasta el extremo norte para llegar al Tutti en realidad formábamos lo que hoy se llama una “comunidad musical”. Porque los asistentes al Tutti Frutti íbamos esencialmente a escuchar y a bailar la música que sólo sonaba entre las tornamesas de Danny y su colección de vinilos. Esa colección traída desde Bélgica y engrosada con los años ya era considerada patrimonio del under: garage, punk, new wave, psycho, glam, hardcore, cold wave, straight edge, dark, techno, cyber, rockabilly, gothic, grunge, noise… Por supuesto, caía pura fauna fina de las faldas urbanas, era un enclave de tribus subterráneas, la gente que vivía bajo el asfalto y que se enteraba del Tutti por un pitazo, por uno de sus míticos flyers, o porque algún amigo lo había iniciado. No cualquiera llegaba a la bodega del restaurante Apache 14 en Avenida Politécnico Nacional, un antro sin nombre exterior porque nunca hubo un letrero que indicara su existencia o ubicación. Llegabas por instrumentos, entrabas por la puerta de atrás y subías unas escaleras: de pronto la música te pateaba hacia un rincón psicodélico con una barra ilegal, una pista-escenario diminuta, la cabina de sonido y la cabina de tatuajes donde el Piraña tatuaba ocasionalmente. Esa barra era atendida por Brisa, que despachaba las Victorias y las bebidas con mano dura, golpeadora, la mano que hoy tunde la batería de Los Esquizitos.

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Entrevista con Jairo Guerrero sobre Sexto Sentido, su nuevo disco y propuesta transmedia

Jairo Guerrero tenía la idea de una percepción más allá de los sentidos tradicionales, de una sensibilidad expandida, que dialogara muy bien con lo que buscaba musicalmente. Quería que quien se encontrara con su proyecto empezara a atar cabos, a reconocer elementos que dialogan entre sí, y en ese proceso, activara su propio “sexto sentido”. Porque al final, los sentidos son eso: sonido, imagen, intuición. Inspirado en el cuento homónimo del poeta mexicano Amado Nervo. Es una obra que fusiona música electrónica con piano clásico y que se presenta de manera expansiva en varios formatos: como álbum, como cuento descargable en PDF y como experiencia visual que acompaña cada track en Spotify. Toda la propuesta está reunida en el sitio: www.misextosentido.net. Platicamos con él para conocer más detalles sobre su nueva obra. 1. Sexto Sentido, tu más reciente trabajo, está inspirado en un cuento de Amado Nervo. ¿Qué elementos de este relato te llevaron a traducirlo en una experiencia musical? ¿Qué resonó en ti de ese texto? Una de las cosas que más me resonó del cuento fue el universo paralelo que plantea a partir de las visiones del protagonista. Hay una atmósfera distópica que conecta de inmediato con lo que yo quería construir: un disco de música electrónica para un presente distópico, con tintes de ciencia ficción. Me sorprendió encontrar un relato así de Amado Nervo. Uno suele asociarlo con la poesía romántica, pero aquí aparece como un precursor de la narrativa de ciencia ficción en México, desde principios del siglo XX. Has desarrollado Sexto Sentido como una propuesta transmedia: disco, cuento en PDF y visuales para cada pista. ¿Qué buscabas lograr con esta expansión del formato tradicional de álbum? No me interesaba hacer un disco tradicional. Sexto Sentido pedía algo más. No solo por su vínculo con un cuento literario, sino por la necesidad de generar una experiencia completa. La expansión no está solamente en los distintos formatos —el álbum, el texto, los visuales— sino en la manera en que la obra se recibe. Cuando una obra es expansiva, no significa que se presenta en muchas plataformas; significa que tiene la capacidad de desplegarse dentro de quien la escucha, de abrir conexiones, de activar sentidos. Y parte fundamental de esa expansión fue conectar directamente la música con la palabra. Por eso incluí además el cuento original de Amado Nervo en un PDF interactivo, donde fragmentos de la lectura están vinculados con las canciones del disco en Spotify. Era una manera de que el texto y el sonido se tocaran como dimensiones distintas de una misma experiencia. ¿Cómo es tu proceso de composición cuando el punto de partida es un texto literario? ¿El sonido aparece primero o dejas que la palabra dicte el ritmo? La palabra siempre dicta el ritmo. Pero antes de llegar al sonido, me sumerjo en lo que sugiere más que en lo que dice. No se trata de ponerle música a un poema, sino de dejar que el lenguaje active una arquitectura sonora. A veces el texto detona un estado emocional, a veces una secuencia armónica, a veces una imagen acústica más abstracta. Es un diálogo vivo. La literatura, sobre todo en ciertos relatos, tiene una dimensión muy audiovisual. Y cuando me enfrento a un texto como El Sexto Sentido de Amado Nervo, más allá del relato, lo que veo es una suerte de guion. En ese sentido, lo que construyo no es una serie de canciones, sino una banda sonora. La fusión de electrónica con piano clásico no es tan común. ¿Qué representa para ti el piano dentro de este nuevo disco y qué lugar ocupa en la narrativa sonora de la obra? El disco tiene dos protagonistas, igual que el cuento: el personaje que vive en tiempo presente y el presente mismo, que cambia y se distorsiona a medida que se activan sus visiones. En la música, esa dualidad está representada por el piano y la electrónica. El piano es el cuerpo, lo orgánico, lo humano. Representa al personaje que intenta adaptarse a esa nueva percepción que lo rebasa. La electrónica, en cambio, es el entorno alterado, ese presente distorsionado donde los sentidos se expanden y todo empieza a mutar. El diálogo entre ambos, más allá de buscar un equilibrio, propone una adaptación de un mundo al otro. Finalmente, como bien plantea la pregunta, esta fusión no es tan común, como tampoco lo es una persona con visiones del futuro tratando de habitar un presente que comienza a volverse distópico. Tu experiencia como miembro de la Academia Latina de la Grabación te sitúa en una posición singular. ¿Cómo percibes la apertura —o resistencia— de la industria latinoamericana hacia propuestas experimentales como la tuya? La industria sigue teniendo una deuda con la experimentación. Hay espacios, pero son pocos, y muchas veces son más tolerados que realmente valorados. La categoría de electrónica dentro de los premios todavía se asocia principalmente a la pista de baile, no al arte sonoro ni a la exploración conceptual. Y aunque eso sigue siendo una limitación, también representa una oportunidad: obliga a más artistas a pensar en obras completas, en piezas conceptuales que vayan más allá del single, que sigue siendo el formato dominante en la música electrónica. En ese sentido, el artista que construye narrativas en lugar de solo canciones abre posibilidades desde otro enfoque. Por ejemplo, categorías como Álbum Instrumental en los Latin Grammy permiten que proyectos como Sexto Sentido sean considerados y recibidos, pero solo cuando se presentan con una estructura clara y una historia detrás. Es en ese contexto donde esta música —aunque electrónica— empieza a ser entendida desde otro lugar. En un entorno digital saturado de estímulos, ¿cómo dialoga una obra como Sexto Sentido, tan introspectiva y poética, con las plataformas de consumo rápido como Spotify o redes sociales? Creo que justamente lo introspectivo, lo poético y lo conceptual —en medio de tanto estímulo digital— es lo que termina siendo ruido. Pero ruido en el mejor sentido: una interrupción. Yo lo veo como una

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Entrevista a Vida Vella

Tras años de ser el motor rítmico de influyentes bandas de culto, el músico tijuanense radicado en Nueva York, Luis Gabriel Illades, da un giro audaz en su trayectoria y asume el rol de cantautor con Vida Vella, su nuevo e inspirador proyecto. Su álbum debut, “Panorama”, vió la luz el pasado 21 de marzo de 2025 a través de Beso y Abrazo Records y estará disponible en todas las plataformas de streaming. Además, el vinil llegará a tiendas mexicanas en mayo de 2025. Tuvimos una charla con èl sobre su nuevo lanzamiento. 1. Luis, llevas más de 20 años viviendo en Nueva York. ¿Cómo influye tu identidad tijuanense en tu forma de componer, aún estando tan lejos del lugar donde creciste?Todavía vivo en Tijuana parte del año y en Nueva York parte del año. Una cosa que noté al escribir las canciones y ser de una cultura fronteriza es el uso de “pochismos” a veces. Es algo mas aceptado ahora pero cuando era niño y íbamos de visita al interior del país, nos veían como idiotas o degenerados hablando así.La canción (Sin Alivio en Atlántida) está fuertemente influenciada por Tijuana y pasar por playas hermosas pero muy contaminadas por plásticos y aguas residuales, lo que genera una sensación de desesperanza de inminente ruina ecológica. No puedo afirmar que esto sea un hecho, pero mi reacción inicial es siempre culpar al consumismo estadounidense por esto. 2.Tijuana y Nueva York son ciudades fronterizas, pero de fronteras muy distintas. ¿Cómo ha dialogado esa dualidad en tu música a lo largo de los años?Un aspecto que refleja esto es la canción “El Chico Francés” del álbum que trata sobre tener un encuentro romántico con un extranjero que llega a un pueblo y luego deja al protagonista varado y abandonado. Esto es también un reflejo de las variaciones en el acceso a la movilidad. También es una interpretación de intentar expresarse con alguien que no habla su idioma y encontrar amor y puntos en común en ausencia de palabras. Esto lo vimos más en Tijuana con los estadounidenses, pero en Nueva York también es común con personas de todo el mundo. 3.¿Qué aspectos de tu herencia mexicana sientes que cobran más fuerza cuando los reinterpretas desde el contexto neoyorquino?Luché mucho con la identidad en mi juventud. ¿Qué significa ser hombre y salir del closet? ¿Cuáles son las expectativas de la herencia mexicana cuando uno viaja y siente curiosidad por otros caminos? Siento que me dieron una lista de reglas sobre las expectativas al nacer y luego pasé años tratando de liberarme de las expectativas, solo para obtener otra lista de reglas en cada subcultura sobre la que tenía curiosidad: identidad LGBT, identidad punk, identidad masculina o no binaria, identidad urbana, identidad artística. Con el tiempo aprendo que dos verdades opuestas no se anulan, esa es la dialéctica: encontrar la síntesis entre esto que eres tú. ¿Puedes apreciar a Vicente Fernández y también ser skater? ¿Puedes ser un hombre gay y también tener una relación de respeto mutuo con tu padre heterosexual, tus primos y tus tíos? 4.Grabaste tu disco con músicos estadounidenses y una banda del estado de Guanajuato. ¿Cómo surgió esa colaboración y qué buscabas con ese contraste de estilos y sensibilidades?La mayor parte de mis años de gira y grabación han sido en Estados Unidos y Europa, nombraré ese contexto de inmediato. Traje a mis músicos favoritos con los que he tocado durante los últimos 30 años para este proyecto. Estos músicos estadounidenses aportaron al álbum una influencia de “indie rock” y una especie de “southwest” que evoca la frontera. Invitar a algunos de los músicos de Guanajuato que trabajan en círculos folclóricos y orquestales parecía recordar una tradición de la época de mis padres en la Universidad de Guanajuato y la rica tradición del pueblo centrada en el Teatro Juárez y el desarrollo a la modernidad de ellos. 5.¿Qué retos y descubrimientos tuviste al combinar estos dos mundos sonoros tan diferentes? ¿Hubo momentos de “choque” cultural en el estudio que terminaron aportando algo nuevo?Curiosamente fue una gran combinación. Hubo algunas dificultades, como que los estadounidenses usaran notas como A, E, F y los músicos mexicanos hicieran referencia a “Fa, Sol, Re”, pero al final llegamos a una hermosa síntesis y comprensión. 6.¿Qué papel jugó el idioma (español/inglés) en la composición del álbum? ¿Lo ves como una herramienta expresiva, una barrera o un puente?Siempre quise expresar algo como una experiencia bilingüe. La mayor parte de mi vida ha sido una experiencia bilingüe. También noté diferentes lados de mí que se manifestaban en los dos idiomas. Las palabras en español terminan en vocales y eso se presta a un efecto más romántico y soñador. El inglés es una lengua germánica que termina en más consonantes y por tanto es más precisa y prudente en su presentación. Había diferentes formas de decir lo mismo con variaciones en el efecto y fue muy divertido jugar con eso. 7.Musicalmente, ¿qué géneros, sonidos o artistas fueron clave para dar forma a este disco? ¿Hay alguna influencia que te haya sorprendido encontrar durante el proceso?Al sentarme y darle forma a los demos de la canción buscaba la atmósfera. Como baterista, mi estilo de composición es parecido al de un simio, simple y rítmico en su composición. Una vez que se escribió la base de las canciones, establecer el tono fue una experiencia separada. Escuché mucho a Brian Eno y Massive Attack con respecto a preparar el escenario atmosférico. Le pedí al guitarrista Doug Hilsinger que participara porque él toca una orquesta de Brian Eno en San Francisco y eso me pareció muy relevante. Pero también estaba escuchando un disco de Charles Mingus ”The Black Saint and the Sinner Lady” y me gusta la brusquedad de cómo algunos de esos instrumentos entran y salen de las canciones y las canciones de óxido y sintonía como desarrollo del carácter en la comprensión de los instrumentos como un personaje. 8.¿Cómo describirías el sonido del álbum a alguien que nunca ha escuchado tu música pero quiere entender

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Entrevista con Que Descansen Los Muertos

La nueva canción de Que Descansen Los Muertos habla de la sensación de estar perdido. Como cuando estás atrapado en una pesadilla o en un sueño con fiebre del que no puedes despertar. Les interesaba explorar esa confusión interna, donde no sabes si lo que te pasa es real o viene de adentro. Hay imágenes de puertas que ya no se pueden abrir, de laberintos que no son físicos, sino mentales. Querían hablar de esos lugares donde uno se enreda consigo mismo y no encuentra salida. Platicamos con QDLM sobre este lanzamiento. Sí. Aunque nuestra música dialoga con distintos géneros, Que Descansen Los Muertos nace desde el Stoner Doom. El 20 de abril es una fecha clave para el género: Sleep lanzó Dopesmoker y, años después, The Sciences en este día. Nos parecía importante sumar nuestro primer sencillo a esa genealogía, como una forma de honrar esa tradición y, al mismo tiempo, abrir nuestro propio camino dentro de ella. Hay dos frases que resumen el corazón del tema: “sueños profundos, como un laberinto” y “¿quién va a despertar?”. Juntas forman una sola idea: la de perdernos en nosotros mismos, atrapados en un espacio onírico que no siempre tiene salida. Ese laberinto interior es tanto un lugar como una pregunta sin respuesta. Información de ContactoMail: [email protected]: @quedescansenlosmuertos

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Entrevista con Tomás Urquieta sobre su nuevo disco Ai Ferri Corti

Para Tomás Urquieta su nuevo disco no se define como una narrativa cerrada, pero sí tiene un eje que atraviesa el disco: la introspección no como recogimiento, sino como un proceso de devenir, de disolución del yo en el flujo del sonido y el ritmo. A él le interesa cómo la repetición y la variación mínima pueden generar estados de percepción alterados, donde el cuerpo y la mente se sincronizan con la materialidad del sonido. En ese sentido, el disco es menos una historia lineal y más un campo de intensidad en constante modulación. Escucha su nuevo disco en este enlace: https://herrensauna.bandcamp.com/album/tom-s-urquieta-ai-ferri-corti ¿Cómo describirías el sonido de este nuevo disco? Tiene una total energía para la pista de baile, pero con detalles que se sienten más personales, me encantaría poder dejar de lado la parte personal, por más que trato no puedo. ¿Qué te inspiró a crearlo? El disco surge de un deseo de volver a la inmanencia del ritmo, a la repetición como proceso de transformación. Después de un tiempo explorando lo experimental, me interesa cómo la pista de baile opera como un espacio de afectos en movimiento, donde el sonido no solo marca un pulso, sino que modula intensidades y deviene en nuevas formas. Aquí, la funcionalidad no es una restricción, sino un campo de experimentación en sí mismo. ¿Qué diferencia este trabajo de tus producciones anteriores? “Ai Ferri Corti” marca un punto de madurez porque asume la pista de baile no como un espacio de evasión, sino como un campo de experimentación afectiva. A diferencia de mis trabajos anteriores, aquí la repetición no es solo una herramienta rítmica, sino un dispositivo de transformación: el sonido no se limita a ocupar un espacio, sino que lo modula, lo intensifica, lo pliega sobre sí mismo. Es música que opera en la inmediatez del cuerpo, pero sin renunciar a la profundidad sensorial y conceptual ¿Cómo fue el proceso de producción y grabación? El proceso fue muy directo. Empecé el disco en Nueva York y lo terminé en México, y en el camino descarté tracks que ya estaban prácticamente cerrados. No fue una decisión impulsiva o de indecisión , sino parte de un ajuste necesario para que el disco tuviera más coherencia. Había cierta duda sobre cómo se recibiría, pero la respuesta fue positiva por parte de Herrensauna, lo que confirmó que fue la mejor decisión. ¿Trabajaste solo o colaboraste con otros artistas? El disco es un trabajo “en solitario”, aunque en un punto consideré incluir un track con Nick León. Fue una colaboración que surgió de manera natural cuando estabamos en una fiesta en Miami, pero al final sentí que no encajaba del todo con la dirección del disco y decidí dejarlo fuera. No fue una decisión fácil, pero tenía claro que cada pieza debía responder a una visión específica. Quizás ese track vea la luz en otro contexto, o quizás nunca. También existe la posibilidad de que volvamos a trabajar juntos en el futuro, pero no hay una intención forzada detrás de eso—si pasa, pasa He sido fan del arte de DJ Saliva durante años, así que trabajar con él en la parte visual de este disco fue algo natural. Su enfoque siempre me ha impresionado, cómo logra captar la energía y la atmósfera de la música de una manera tan única. Para mí, su trabajo no solo complementa, sino que expande la experiencia del disco, llevándola a un nivel visual que refleja perfectamente lo que quería transmitir con la música. ¿Cuál fue la canción más desafiante de producir y por qué? Creo que “Acid Needle” fue la canción más desafiante y, al mismo tiempo, la más querida para mi del disco. Mi objetivo era crear un track que fuera completamente funcional para la pista de baile, pero con una capa de complejidad que viniera de influencias como Burial, aunque con un tono y contexto totalmente distintos. La dificultad estuvo en equilibrar esa atmósfera melancólica que caracteriza a Burial con una base más directa y enérgica. Incluso llegué a samplear todos los utensilios de cocina de mi casa de ese entonces para llegar a ello (broma hahahah) ¿Qué software, sintetizadores o herramientas utilizaste para crear este álbum? Procesé todo el disco en una MPC Live 2 y una SP-404, para mí tienen una calidez única. Me gusta cómo ambas máquinas moldean el sonido de manera distinta, dándole un carácter más orgánico a los samples y ritmos. También usé un Sherman Filterbank para esculpir ciertas texturas y darle más agresividad a algunos elementos. En cuanto a síntesis, el Model D de Behringer tuvo un rol importante; pueden decir lo que quieran de Behringer, pero para mí ese sintetizador es una bestia. Y bueno, Ableton. ¿Cuáles son tus principales influencias dentro de la música electrónica? “Históricamente, Kryptic Minds, Rrose, Ricardo Villalobos , Hesaitix (M.E.S.H) . Siempre me ha atraído cómo trabajan el ritmo, la textura y las atmósferas. Y actual, soy muy fan de Polygonia, me encanta su sonido y me encantaría colaborar con ella en algún momento. ¿Sientes que tu música encaja en un subgénero específico o prefieres mantenerte flexible en tu estilo? No pienso demasiado en encajar dentro de un subgénero específico; prefiero que la música se comunique por sí sola. Las etiquetas funcionan para las Record Stores y este disco, al menos por ahora, solo será editado en digital, y me gusta la idea de dejarlo abierto a la interpretación de quien lo escuche. ¿Cómo esperas que el público reciba este nuevo disco? Me aburrí de creerme el raro o el especial produciendo encerrado en un cuarto. Con este disco, la intención es clara: quiero que suene en todos lados, desde un club pequeño hasta un show grande. Más que una escucha introspectiva, lo hice pensando en la energía del espacio compartido, en la conexión que se da en la pista de baile. Cómo lo reciba el público es algo que no puedo controlar, pero espero que se sienta esa intención cuando suene. ¿Qué emociones o experiencias

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