Depósitio Sonoro

Math Rock

20 discos esenciales del Math Rock Jazz

– Si el math rock nació de la obsesión por la precisión rítmica y el jazz de la libertad improvisatoria, el punto donde ambos se encuentran es uno de los territorios más estimulantes de la música contemporánea. Compases irregulares, síncopas impredecibles, armonías sofisticadas y una ejecución técnica que roza lo atlético: el math rock–jazz no es un subgénero oficial, sino un cruce natural entre músicos que entienden el ritmo como arquitectura y la improvisación como lenguaje. Esta selección reúne 20 discos esenciales que trazan ese puente entre lo cerebral y lo visceral. 1. Don Caballero – American Don (2000) Producido por Steve Albini, este disco es una lección de minimalismo rítmico y tensión progresiva. Damon Che disecciona el pulso con una batería que funciona como instrumento melódico. Es math rock con espíritu jazz en su forma de dialogar internamente. 2. Tera Melos – Untitled (2005) Fragmentado, abrupto y experimental. La guitarra parece improvisar dentro de estructuras imposibles, evocando la espontaneidad del free jazz aunque desde la estética DIY del math. 3. Battles – Mirrored (2007) Un manifiesto de repetición polirrítmica. Loops, percusiones cruzadas y estructuras circulares que recuerdan tanto al minimalismo como a la fusión setentera. 4. Hella – Hold Your Horse Is (2002) Dúo batería-guitarra llevado al extremo. Zach Hill toca como si viniera del free jazz más caótico, pero con precisión matemática. 5. Piglet – Lava Land (2005) Culto absoluto del math instrumental. Su construcción armónica es más cercana al jazz moderno que al post-hardcore. 6. Toe – The Book About My Idle Plot on a Vague Anxiety (2005) Groove elegante y emocional. La batería de Kashikura Takashi tiene una sensibilidad jazzística que eleva cada transición. 7. Mouse on the Keys – An Anxious Object (2009) Dos pianos y batería con formación jazz. Minimalismo contemporáneo que coquetea con el math desde la repetición métrica. 8. Tigran Hamasyan – Mockroot (2015) Jazz armenio con métricas fracturadas. Polirritmia avanzada y agresividad rítmica que conecta directamente con el math progresivo. 9. Hiromi – Time Control (2007) Virtuosismo explosivo. Cambios de tempo, dinámicas abruptas y una sección rítmica que juega con la complejidad como narrativa. 10. The Physics House Band – Horizons / Rapture (2017) Jazz fusión británico con energía math. Técnicamente impecable, pero con groove orgánico. 11. Invalids – Eunoia (2013) Tapping vocal y estructuras irregulares. La interacción instrumental parece jam session hiperfragmentada. 12. Snooze – Actually, Extremely (2018) Brillantez técnica sin perder humor. Influencias claras de jazz contemporáneo y prog. 13. Monobody – Raytracing (2015) Uno de los mejores ejemplos modernos del cruce jazz–math. Improvisación contenida dentro de patrones complejos. 14. CHON – Grow (2015) Melodía luminosa y armonías con sabor jazz-fusión. Math accesible pero técnicamente sólido. 15. Elephant Gym – Underwater (2018) Bajo protagonista con sensibilidad armónica sofisticada. Minimalismo rítmico con precisión casi académica. 16. Yowie – Cryptooology (2004) Complejidad extrema y disonancia. Se acerca al free jazz por su imprevisibilidad radical. 17. Alarmist – Popular Demain (2018) Energía improvisatoria con ejecución precisa. Jazz-rock contemporáneo con ADN math. 18. The Mercury Tree – Countenance (2016) Exploración microtonal y estructuras inusuales. Más cercano al jazz experimental que al rock tradicional. 19. Planets – The Darkest of Grays (2002) Obra adelantada a su tiempo. Fraseo libre y estructuras que evitan la repetición convencional. 20. Shubh Saran – Hmayra (2020) Fusión global con técnica moderna. Jazz progresivo con métricas complejas y producción contemporánea. El math rock–jazz no es un género de consumo inmediato: exige atención, paciencia y cierta fascinación por el detalle. Pero en esa exigencia radica su recompensa. Estos discos no sólo expanden la idea del ritmo y la armonía; también demuestran que la técnica puede ser profundamente emocional. En tiempos donde lo simple domina el algoritmo, esta música insiste en recordarnos que la complejidad también puede ser profundamente humana.

20 discos esenciales del Math Rock Jazz Leer más »

Cyberpunk y math rock, el nuevo material de Ikiatari

Inmersos en el distanciamiento social y sin la posibilidad de reunirse para ensayar, Ikiatari lanza 3 EP’s teniendo en mente que el crear música es la terapia más pura y ésta misma puede ayudar a curar el alma de quienes lo escuchen en medio del caos que se vive. Esta trilogía lleva el nombre de “On-nomi”, cuyo significado es “drinking online”, término que se volvió popular en Japón a raíz de la pandemia, ya que era la única forma de convivir y quedando perfecto para esta nueva modalidad de trabajo. Así les compartimos el último EP de la trilogía, “MI” es una serie de tres tracks que oscilan entre riffs fulminantes, paisajes resonantes y deleitables armonías del math rock. El trabajo es totalmente DIY, la grabación, mezcla, masterización y producción se realizó en los estudios de RXWX, en el Estado de México, y Eco de la Barranca, en Cuernavaca. En On-, el primer EP, tuvimos oportunidad de ensayar todavía presencialmente las 2 primeras canciones, el resto de ellas fueron producidas a distancia. Con ideas y riffs que he mandado y sobre ellos hemos complementado las canciones que conforman ON-NOMI. -The Stebo El EP abre con “げんばくたろう (Genbakutarō)”, una definición creada con referencia al holocausto nuclear, niño nacido de la bomba atómica es expresado por Ikiatari en 4 minutos de delicados y corpulentos riffs combinando distintos ritmos declarados por la batería. Pronto llega “Second Chance“, haciendo referencia a la segunda oportunidad que tenemos como humanidad para hacerlo mejor, la posibilidad de habitar Marte, que mejor manera de ejecutarlo con armonías de esperanza escoltado por cadencias caóticas en el bajo. “Keiji” cierra este con un pensamiento fijo en que todo comenzó con un viaje en tren bala (Shinkansen de ON-) y finaliza en una nueva era, a medida que avanza el track se va sintiendo esa nueva frescura y obstáculos superados con la virtuosa ejecución de acordes, línea de bajo y golpes de batería. Esteban mandó las estructuras, yo les mandé las ideas de la batería y Alfonso compuso después sobre esas bases, solo en Second Chance, él fue quien mandó la estructura y nosotros compusimos sobre ella. Primero se grabó la guitarra y la batería en RXWX el estudio de Esteban, Alfonso grabó en su Estudio Eco de la Barranca. Esteban hizo la mezcla y Alfonso la masterización. -Martha También pueden escuchar la trilogía completa en el Bandcamp de Ikiatari, en donde podrán encontrar otros de sus álbumes y split lanzados a lo largo de su trayectoria musical.

Cyberpunk y math rock, el nuevo material de Ikiatari Leer más »

Scroll al inicio