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Densidad 20.25 celebra 3 años de vida con copilado de música experimental latinoamericana

Para celebrar el tercer aniversario de densidad20.25, decidieron lanzar un compilado de artistas emergentes, artistas que no tienen mucha cobertura en otros medios, así como aquellos/as ya tengan tiempo activas/os. En este copilado trataron de abarcar diferentes estilos dentro de la música experimental, que van desde free jazz, ruido, techno, dark ambient, drone, grind y piezas creadas a base de loops en cinta.  Según informa Jorge Castro Ortega, creador del copilado: “contienen piezas de lxs tijuanenses, Hidhawk, Gabriel de la Mora y AV Godoy no pertenecen a ninguna obra previa. De igual manera, el aporte de Rodrigo Ambriz es un tema inédito, así como el de la artista hidalguense, Sunnesther.  Fiorella16 aportó un track de su próximo lanzamiento Ida y Vuelta a la Tierra de los Insectos, mientras que las contribuciones de 1MFS y Tokyo Eye forman parte de álbumes ya existentes”. Tokyo Eye fue una de las bandas más antiguas del copilado, originarios de la Ciudad. de México tocaron del 2002 al 2004 con influencias de John Zorn, Fantömas, Sonic Youth, Napalm Death y Melt Banana. Se incluye, además, el set improvisado de Spunk Trio con Ana Ruíz, reflejo de la soltura del free jazz. Israel Martínez contribuyó con un track que no se encontraba de manera digital, pues su lanzamiento original fue por medio de discos grabados del 2006. El músico leonés Hic Svnt Dracones compartió un corte que formaba parte de un álbum que nunca vio la luz. El track “dream machine” de la tijuanense Supersadfish fue una propuesta que envió al ADAF (Athens Digital Arts Festival) y que fue seleccionada para su decimoséptima edición que se celebró en septiembre. La idea detrás de MASS + VOLUME, sostiene Jorge Castro, no es presentar “lo mejor de” o “nuestros artistas favoritos” al mundo, sino expandir las formas en que promovemos música nueva y atrevida que podría pasar por alto por no ajustarse a una determinada imagen o tendencias actuales. También puede escuchar el copilado en el siguiente link: https://densidad2025.bandcamp.com/releases

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Mira el documental Lo Desert Sound, sobre la escena Stoner en California

Para los seguidores del stoner o del desert rock éste documental. Lo Desert Sound habla de la escena stoner del desierto californiano, que cuenta como representantes a grandes bandas como «Kyuss» y «Queens Of The Stone Age«. La película dirigida por Joerg Steineck ofrece una visión profunda e íntima de la escena, narrada por los principales protagonistas de la misma. Agrupaciones como Yawning Man, Across The River, Fatso Jetson dieron el puntapié inicial, para abrirle paso a bandas posteriores que alcanzaron la cima, como Kyuss o Queens of the Stone Age.Un repaso a los principios del desert rock, que debe su origen a partir del punk, el heavy y los riffs pesados. Lo que básicamente comenzó a principios de los 80 en algunos garajes de un lugar llamado Coachella Valley en el medio del desierto no era más que un nuevo estilo de música pesada que sigue más vigente que nunca por éstos dias

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Columna Estoy Escuchando: Berlin, de Lou Reed

Por Abraham Garcí[email protected] Defenestrado por la crítica musical de su tiempo, el tercer álbum del cantautor apodado “El Rey de Nueva York” trasciende su formato auditivo y se expande a formas de expresión literaria, teatral y hasta cinematográfica con solo reproducirlo. En el siglo pasado, los años 70 fueron la década de moda para los álbumes conceptuales. Lo que comenzó en un vago y hasta cierto punto infantil intento que no termina por cuajar, por hilar la secuencia narrativa de un grupo ficticio dando un concierto en Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band por parte de The Beatles en 1968; y culminó en 1979 con el grandilocuente, mastodóntico y biográfico hasta la obsesión, The Wall, con Roger Waters como dictador en Pink Floyd; Lou Reed estableció los Qué’s y Cómo’s para crear álbumes conceptuales en 1973, capaces de contar perfectas historias con el estilo narrativo crudo, directo y sencillo que caracterizó a sus letras, generando un Magnum Opus al tiempo que, de nuevo, tiraba su carrera musical al bote de basura. En 1972, con “Walk On the Wild Side” de Transformer, que a la postre fue el mayor hit radial en toda su carrera como solista, Lou Reed se convirtió en promesa de estrella, pero había un problema, el buen Lou tenía un ego y, otra vez, mucha heroína en el cuerpo; no podía ser la mascota ni el protegido de su productor David ‘Ziggy’ Bowie, menos luego de que el británico se hubiese reconocido pupilo a distancia de la Velvet Underground; y no hacía falta repetir una experiencia similar a la del mecenazgo de Andy Warhol. Con las valijas llenas de éxito y un contrato con RCA, Reed se dijo una vez más “ahora sí, me la juego solo”; con el ánimo de quitarse la espina del fracaso que tuvo la recepción de su debut homónimo, se apartó de la gente que con facilidad le pudo mantener en la palestra por más tiempo con la fórmula del glam rock. Imagino que tendría pretensiones menos fantasiosas, ya que mientras la disquera le pedía una continuación de Transformer, Reed quiso hacer un paréntesis en ese estilo para después retomarlo. Berlin no fue compuesto o escrito de un tirón, ni en un proceso creativo continuo y delimitado, ya rondaba en el aire que respiraba Reed incluso desde los últimos tiempos de la mítica Velvet Underground, cuando el grupo grabó, pero no usó para ninguno de sus álbumes, las canciones “Stephanie Says” (que devino en “Caroline Says II”), “Oh Gin” (a la postre “Oh Jim”) y “Sad Song”, el cierre de Berlin, con letras menos trabajadas. Cuenta el biógrafo Mick Wall en Lou Reed – The Life, que Reed comenzó a tomar consciencia de lo que quería hacer para su tercer álbum cuando una escucha tardía de “Mother” de John Lennon le impactó por el realismo de su letra. Con su experiencia como cronista en canciones acerca de las personalidades y (¿por qué no?) personajes que conformaban la fauna de la Factory en su época Velvet, no sería tan complicado dotar de realismo a la historia de la pareja imaginaria Caroline y Jim; de hecho, se le ocurrió que la directriz del álbum sería hacer “una película para los oídos”. Dispuso del dinero de RCA para contratar como productor a un incipiente Bob Ezrin (hasta entonces más conocido por trabajar con Alice Cooper y otros proyectos de rock duro), quien armó un ensamble con 14 ejecutantes de sesión, entre ellos Jack Bruce (de Cream), Steve Winwood (de Blind Faith), B.J. Wilson (de Procol Harum), Aynsley Dunbar y Tony Levin, entre otros jazzmen. En retrospectiva, era un supergrupo desperdiciado por la campaña publicitaria del álbum. “Berlin”, el tema que nombra al álbum originalmente apareció en el debut de Reed. Aquí, con tan sólo el primer verso y un nuevo arreglo de piano, es la apertura de la historia, nos sitúa a una cafetería junto al muro de Berlín, tal vez en Zimmerstrasse, o por Unten den Linden, cerca de una cercada Puerta de Brandenburgo, donde Caroline celebra su cumpleaños; el flechazo con Jim es inminente en “Lady Day”, luego que la viese cantar. Se siente la promesa de un romance memorable. “Men of Good Fortune”, un tema que también llegó a ser interpretado en vivo por The Velvet Underground, según documenta Mick Wall, en apariencia se desconecta de la trama, pero bien nos adentra de manera ambigua en el perfil de Jim, tal vez es un chico buena onda, de buena cuna, sin más necesidad que ocuparse de su aburrimiento, o quizá es un luchador con carencias, que se la ha tenido que jugar cada día y la vida le ha hecho madurar con precocidad. Lou Reed entra en escena con el papel de narrador activo para señalar su indiferencia ante las clases sociales. Si bien, la canción señala, al punto de exageración, los estereotipos diametralmente opuestos entre el varón rico y el pobre desde sus crianzas, y lo que ya sabemos, que es poca la gente que dirige empresas y gobierna países, que puede ser hipócrita, cínica y aprovechada de su posición, mientras la gran mayoría tiene que vivir al día o (tratar de) subir como pueda la escalera social; vislumbra ese ese brutal e injusto mundo dominado por los hombres, hasta para los propios hombres. “Caroline Says I” es una canción preciosa, nos mete en la piel de Jim, al momento en que no puede estar más enamorado de Caroline y con su devocional mirada acepta todo de ella como un absoluto, aunque Caroline pueda ser una pesada y se burle de él. “¡Aun así es mi reina alemana!”, clama Jim en la voz de Reed. “How Do You Think It Feels” lleva al escucha a uno los momentos más íntimos entre Jim y Caroline, ya como pareja, donde se nos revela que no todo es perfección en el nidito de amor. Ambos se han convertido en junkies hasta la médula y queda patente su dependencia, a la pareja y al

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Mira el documental Fugazi Instrument, 10 años de historia de la banda

“Dirigido por Jem Cohen y estrenado en VHS en 1999, «Instrument» repasa los 10 años de historia de la banda de Ian MacKaye (1987 a 1997) combinando imágenes en vivo, ensayos, escenas entre bastidores y entrevistas varias registradas en Super 8 y 16 mm en la etapa que confeccionaron «Red Medicine» en 1995”. “La banda sonora de la producción está integrada principalmente por temas inéditos y material instrumental, incluyendo varios cortes en formato demo extraídos de «End Hits»”. 115 minutos, by Jem Cohen and Fugazi Shot 1987-98 on super 8,16mm and video Disponible en DVD & VHS March 1999Released on DVD: November 2001 Ian MacKaye – vocals & guitar * Guy Picciotto – vocals * Joe Lally – bass * Brendan Canty – drums * FUENTE: Documentales de punk,metal y rock. Grupo de Facebook Fugazi fue una banda estadounidense de post hardcore formada en 1987 en la ciudad de Washington D. C., conocida por su postura ‘hazlo tú mismo’ (‘do it yourself’), su manera independiente de funcionar y su reticencia frente a la industria musical, aspecto que también extienden a su discográfica, Dischord Records.

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Ryuichi Sakamoto comparte nueva grabación de ‘Aqua’

Ryuichi Sakamoto ha lanzado una nueva grabación en vivo de su canción de 1999 ‘Aqua’, cuyo original apareció en su álbum de piano BTTB. La grabación actualizada de ‘Aqua’ proviene del programa de 2020 de Sakamoto Playing Piano For The Isolated, que se lanzó en el canal de YouTube del compositor japonés durante la primera etapa de la pandemia por COVID-19. Se lanzará como parte de la próxima compilación @ 0 de Coldcut, que se anunció hace un mes y los ve compilando música ambiental y downtempo de personas como Suzanne Ciani, Kaitlyn Aurelia Smith, Helena Hauff y mucho más. La compilación se lanzará a través de la sub-etiqueta Ninja Tune Ahead Of Our Time, y Ninja Tune donará su parte de las ganancias del lanzamiento a tres organizaciones benéficas: CALM (Campaign Against Living Miserablemente), Mind y Black Minds Matter. Ahead Of Our Time se lanzará @ 0 el 19 de noviembre de 2021. Ryūichi Sakamoto (坂本 龍一 Sakamoto Ryūichi?, Tokio, Japón, 17 de enero de 1951) es un músico, activista, compositor, productor, escritor, cantante, pianista y actor japonés. Actualmente vive en Tokio y Nueva York. Comenzó su carrera en 1978 como miembro de la banda pionera en la música electrónica Yellow Magic Orchestra (YMO),1​2​ donde tocó los teclados y ocasionalmente fue vocalista. La banda fue un éxito internacional, con éxitos como Computer Game / Firecracker (1978) y Behind the Mask (1978),3​ escrita y cantada por Sakamoto.

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Reseña de Engine of Hell, nuevo disco de Emma Ruth Rundle, entre emociones sombrías

La fluidez estilística de Emma Ruth Rundle continua cabalgando. Desde su época en Marriages, Red Sparrowes hasta sus colaboraciones con Thou y Chelsea Wolfe, sorprende a los oyentes con sus penetrantes y emocionales facetas de sonido. Su nuevo disco Engine Of Hell, sorprenderá a quienes esperan una continuación de On Dark Horses de 2018. En éste último lanzamiento se siente a una Emma desollada hasta los huesos; cada pista es una combinación minimalista de su voz y una guitarra acústica o un piano. A pesar de dicho minimalismo, es un disco impactante. Las letras han sido desarrolladas con significados oscuro y una emoción sombría, y la falta de instrumentos de acompañamiento hace que su impacto sea aún más conmovedor. Los temas sobre pérdida y cambio prevalecen en todo momento y está claro que este es un trabajo de catarsis. Es una obra que marca un importante punto de inflexión para Emma como persona y como músico. Si bien se ha mostrado reservada al divulgar demasiados detalles sobre el significado de estas canciones hay algo que se siente increíblemente crudo y personal en cada una de ellas. Su canciones están sumidas en la devastación emocional y la belleza ominosa, con atmósferas escalofriantes y, a menudo sombrías, reflejan el entorno de la soledad. Sus canciones evaden la fácil categorización: folk gótico. Discografía: Como solista: Electric Guitar: One (2011)Some Heavy Ocean (2014, Sargent House)Marked for Death (2016, Sargent House)The Time Between Us – EP split con Jaye Jayle (2017, Sargent House)On Dark Horses (2018, Sargent House) Engine Of Hell (2021)

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Columna Estoy Escuchando: Master of Reality, de Black Sabbath

Por Abraham Garcí[email protected] Publicado hace 50 años, es el tercer álbum de la primigenia agrupación de metal formada en Birmingham. A la fecha continua el debate acerca de si es o no aquel que terminó por definir al género entre su discografía. Mi acercamiento a Black Sabbath fue en la adolescencia, cuando un viejo amigo me regaló las copias quemadas en CD de Paranoid y el álbum que hoy escuchamos, con el pretexto de aleccionarme sobre metal, pues desacreditaba los grupos que escuchaba por ese entonces. Fue la banda perfecta, con la mística perfecta, en el tiempo perfecto para sumergirme en ella. De ahí que me resulte complicado hablar acerca de uno de mis máximos grupos favoritos en la vida. Cuesta mantener el sentido de objetividad y no caer en las garras del fanatismo desbordado, pero antes que periodista musical, soy melómano. Así que haré lo posible por mantener una línea de equilibrio. Era julio de 1971 y Black Sabbath ya lanzaba al mercado su tercer larga duración, apenas 16 meses después de haber publicado su debut homónimo. Nadie había asimilado del todo su música porque causaba extrañeza y hasta desprecio que alguien cantara sobre demonios poseyendo almas y hombres de hierro de fantasía destruyendo pueblos, pero el sencillo “Paranoid” les hizo ganar cierta publicidad en los medios de comunicación, debido en parte al pegajoso acorde de Anthony Iommi y la letra de Terence Butler, hasta cierto punto convencional para los charts de popularidad. Eran los tiempos en que como novel grupo tenían que aprovechar la atención recibida por la controversia que despertaron al ser señalados como satanistas y rajarse el lomo como burros en tocar, componer, grabar y publicar antes de que se desvaneciera la notoriedad, por la que también competían grupos tal vez hasta más virtuosos, como Deep Purple o Led Zeppelin, que junto con los mismos Black Sabbath empujaron para abrir las puertas del éxito popular a los grupos de rock duro o pesado, pero lejos de grabar más éxitos radiales, Black Sabbath entregó Master of Reality, un álbum que de primera oída pareciera una calca, un Volumen II de su antecesor, o que incluso podría ser parte del mismo álbum, por la duración y cantidad de canciones de ambos. También era un álbum nada amigable para la radio.En los menos de 35 minutos de duración y 6 canciones per se que contiene (por ahora obviemos “Embryo” y “Orchid”), Master of Reality parecería más un ep que un álbum (así como el Bad Witch de Nine Inch Nails), pero que en mi opinión supuso la chapita o una fina punta de lanza para terminar por definir una estética y un estilo musical auténtico y original como propuesta del grupo. Si con el homónimo Black Sabbath el grupo quiso asustar a críticos y gente con su pantanoso blues electrificado, como otrora hiciera la película de Mario Bava de donde tomaron el nombre; si con Paranoid comenzaron a ganar dinero a causa de la polémica, el morbo y los “hits” radiales, Master of Reality presentó un sonido más consciente y pulido de parte del grupo y una identidad musical completamente cohesionada y sólida. Son mínimos los detalles, ¡pero están presentes! Incluso dispusieron de más tiempo en el estudio y a diferencia de las sesiones de los álbumes anteriores, pudieron trabajar con mayor calma. La portada del álbum, como si fuese una fotografía distorsionada con el objetivo conocido como ojo de pez, presenta la tipografía con los nombres del grupo y del álbum de manera que parecen ondear sobre una bandera con fondo negro. BLACK SABBATH en el púrpura de la realeza y MASTER OF REALITY en un gris casi negro, que se torna invisible al primer vistazo. Todavía la entiendo como una declaración, no sé si de intenciones, de principios o de fundamentos, independiente a los aspectos musicales de su contenido. Atronador y denso es el inicio del álbum con esa oda a la marihuana que es “Sweet Leaf”. Michael “Ozzy” Osbourne en su cantar suena como un niño emocionado y agradecido con Doña Macohna por haber ampliado su reflexividad y sus capacidades de contemplación para disfrutar de la vida, mientras Iommi hace gala de sus acordes más pegajosos y obesos para arrancar con fuerza. Sorprende que la frase “pruébala” en el cuerpo de la letra no haya sido censurada, si se considera que Black Sabbath ya registraban buenas ventas y eran sujetos de escrutinio público. “¿Pierdes el aliento cuando piensas en la muerte o mantienes la calma?” es una de mis líneas favoritas de Black Sabbath, contenida en “After Forever”. A la fecha, todavía me emociona. Es una canción que en lo personal me remite a mis 11 años, al tiempo en que de buena gana me preparaba para hacer mi confirmación en la Iglesia Católica. Por el proceso mismo me surgieron inocentes preguntas como “¿y de dónde salió Dios?”, mientras la señora que nos instruía contestó, no con una respuesta suya, tal vez basada en su fe y su lógica, sino que me leyó tal vez una parte del “Credo”. Percibí que su respuesta era para memorizar y no para discernir. Fue muy insatisfactorio, en términos tanto del reforzamiento de mi fe como en la situación misma, ya que quise comprender algo y se me trató como si fuese un autómata incapaz de razonar. De eso va “After Forever”, así como de la hipocresía entre feligreses y otros dardos a tan entrañable institución. Black Sabbath quiso lanzarla como como sencillo y curiosamente fue descartada en las estaciones de radio. Iommi, que por aquellos días todavía no contaba con fabricantes de prótesis a la medida para sus yemas mutiladas y tenía que ingeniárselas para crearse las suyas, continuaba con dolencias a causa de la tensión al pisar las cuerdas. Para grabar parte del álbum tuvo que afinar su guitarra en un tono todavía más grave que en las sesiones de sus primeros dos álbumes con el grupo. Butler tuvo que hacer lo propio con las cuerdas de

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Sesiones Sonoras – Un rêve

Les presentamos esta sesión con Un rêve en compañía de Lisboa Bear, grabada en noviembre de 2019 en YoX Estudio, en la Ciudad de México. Un rêve significa “un sueño”, en francés, fue un sobresaliente proyecto solista de música ambient de México. Por más de 10 años se convirtió en un escape emocional y de autorreconocimiento para el autor. Su música fue editada en formatos físicos, como vinilo y cassette. Tras estos años con este proyecto, Diego se despidió hace algunas semanas del alias de Un rêve, pero ahora lanzará música bajo el nombre de Flores de Mezcalapa. —————- Créditos: – Dirección: Ivan Luna Luna – Realización: Diego Navarrete – Paola Baltazar – Post Producción: Diego Navarrete – Audio y espacio: VOX Discos – Agradecimientos especiales a Israel Izaguirre

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